domingo, 20 de julio de 2008

"Aquel que soy, saluda tristemente al que debería ser" ( Ortega y Gasset )

Mi amigo Von Grunemberg intentó explicarme algo acerca de filosofía analítica, específicamente una postura suya acerca de unos textos de un tal Searle. La verdad, no entendí absolutamente nada, pero creo haber escuchado a mi amigo hablar de la intencionalidad, la direccionalidad y la constante compañía de "un algo". Entonces si mezclamos, podemos, decir que siempre hay "un algo" que genera la intencionalidad. No importa, sólo quiero comentar que al parecer yo he perdido ese "algo" y me di cuenta hoy día. Yo elegí a ese " algo" como el "algo" de mi vida, lo elegí pero no me dí cuenta, hasta hoy, día en que lo perdí. Hoy me doy cuenta de que la intención ya no me rodea que he perdido la direccionalidad. Como voy a darle dirección a una vida carente de destino alguno. Mi brujula se desconfiguró y OJO, fue culpa mía.
Le dí el valor de el "algo" más importante de mi vida y me lo farrié.Eso no me lo voy a perdonar jamás. Lo peor de todo, es que creo que lo perdí para siempre ¿y saben como lo sé?, porque ese " algo" pasó a ser el "algo" más importante de la vida de otra persona y ese "algo" aceptó la propuesta.
Tengo miedo, mucho miedo. Tengo frío, demasiado. Tengo angustia, bastante. Tengo una brújula, rota en mil pedazos. Tengo un " algo" pero no el que quiero. Tengo culpa, toda. Tengo pena, por mí. Tengo hambre, siempre. Tengo verguenza, por todo. Tengo recuerdos, los mejores y eso me arruina.
Sé que mi vida ya no será igual. Si antes mi vida no era ideal, ahora lo es menos, muchísimo menos y eso mis amigos, no motiva.

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