sábado, 7 de febrero de 2009

BIEN

Es triste despertar y encontrarse con las luces encendidas. Por eso, apague y me vine caminando a oscuras por la cocina, por las escaleras que llevan a mi pieza. Los vagos; que toman vino en la zanja de un árbol, piensan que tengo algo que decir, ven como vengo vestido, con abrigo, me huelen.
Puedo hablarles, decir algo interesante - hablar de los caballos que tiran el carro.
Pero la mayoría de las veces me terminan hablando a mi, despojándome suavemente de mi derecho a la elección.

¿Es así como me voy?.
Le temo a mis trampas más que todas. Por eso me quedo en los oficios - como un jubilado, me agarro de sus mechas y dejo que me lleven. Dejo a mis palabras viejas, que ellas manden! Pues no se a donde van mis caballos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola !!, no sabia que habias regresado, waw pense que no volverias a escribir.. pero eso seria imposible.. werty es tan grato volver a leer tus palabras, tan diferentes, tan llenas de simbolismo.

te cuidas mucho