martes, 29 de septiembre de 2009

Recuerdo

A las afueras de la ciudad, lejos, donde los jóvenes universitarios se reunen los fines de semana.
Cruzamos el río, y había arena en el fondo y matas salvajes.
Caminamos a los rincones de naturaleza entre las cosechas. bordeando una plantación de soya llena de ramas amarillas. Temíamos que no disparara un granjero si pisábamos los brotes.
Más adelante descansamos sobre un tronco, bajo un eucaliptus entre dos plantaciones inmensas y estaba lleno de escarabajos.
Seguimos. Pasamos el río en otro punto, lejano y te vi mojada, no se como y con los pies en el barro.
Del otro lado gradualmente entramos a un bosque artificial y en el camino un bicho te mordió el muslo, y yo intenté quitarte el veneno con la boca.
Caminamos. No había sendero y el primer signo humano fue un invernadero y luego un par de autos estacionados y una casa.
No fuimos vistos, fue como entrar por la reja de atrás. Y seguimos hasta divisar la carretera entre los soldados.
Salimos en silencio, tranquilos, en bikini. Como si fuéramos hijas de algún comandante. Tal vez tu hablaste.
Atardecía en un mirador y admiramos la selva, llena de vida, y llenamos nuestras botellas de agua hasta hartarnos.
Era un cementerio ahora recuerdo, y alguien se acostó en un banco de piedra, creo que fui yo porque estaba cansado. Recuerdo que hablamos algo idealista, y que tu te fuiste y luego volviste a buscarme.